Anoche soñé...
Fue uno de los típicos sueños que muchas veces tenemos, que parecen auténticamente reales, en los que lo sientes todo como si lo estuvieras viviendo de verdad. Y por eso me he visto en la necesidad de redactarlo, porque lo recuerdo de una forma muy especial, para que no se vaya en el olvido. Y al leerlo pueda revivirlo un poquito. Me encontraba en una playa paradisiaca, totalmente desierta , lucía un espléndido sol abrasador, y a mi lado se encontraba un hombre, de cuya cara no logro acordarme ( muy típico de los sueños, son muy selectivos ).Pero de su tacto y su cuerpo si que me acuerdo, era perfecto, parecía hecho a mi justa medida.. que listo mi subconsciente... Nos encontrábamos a la orilla del mar, sobre una arena casi blanca, sintiendo como un agua cristalina nos mojaba dulcemente. Recuerdo como me estremecía solo con oler la fragancia que emanaba de su cuerpo, como se me hacia la boca agua al sentir sus labios sobre los mios y su lengua acariciando suave pero apasionadamente la mía. Mis manos y mi boca se deslizaban por todo su ser , sintiendo cada milímetro de su piel, como si se tratara de un nuevo mundo por descubrir y explorar. Su bello se iba erizando conforme iba acariciando cada parte de su cuerpo, y su miembro iba adquiriendo la dureza y fortaleza del acero. Mientras tanto la temperatura de mi cuerpo iba incrementando cada vez más. Los dos nos unimos , con nuestros cuerpos sudorosos, como si formáramos uno solo, un único ser, una misma alma.Hacíamos el amor pasionalmente, y a la vez dulcemente, sentíamos cómo si en nuestro interior fuéramos subiendo los escalones de una gran pirámide, y a cada paso que dábamos veíamos más cerca la explosión que íbamos a alcanzar al llegar a la cumbre. Poco después recuerdo sus abrazos, su ternura..hasta que paulatinamente el sueño se desvanece y desaparece de mis recuerdos... Alguna vez he vivido algo parecido, y entre eso, y las ganas que tengo de que vuelva a suceder en un lugar asi, mi subconsciente me ha regalado una pequeña dosis, como adelanto, para que la espera sea más sabrosa y menos amarga.

Pero no teníamos prisa, el camino se hacia grandiosamente placentero... hasta que finalmente alcanzamos la cima, y nuestra alma sintió como el éxtasis del placer le invadía por completo.




Allan dijo
Uff... como los cuentas bien estos sueños humedos...
Me has echo venir a la mente varios recuerdos en la playa... sabes, yo viví casi 5 años en Fuerteventura y ahí hay muchas playas escondidas donde se puede quedar solos, desnudos al sol, bañandose desnudos y haciendo el amor en la arena... piel a piel. Incluso me acuerdo también de una vez que aun si habia gente a 40 metros mas o menos, se me puso dura estando tumbado atras de una chica rubia yugoslava de quien estaba enamorado... y, sin que nadie se diera cuenta me acerqué a ella, que estaba tumbada de lado y besandole la espalda entré en ella y follamos con un sin que nadie se diera cuenta... con dulzura... yo me movia lento para que no se notara y ella se volvió a sonreirme y me besó... al sol
20 Marzo 2007 | 10:10 AM