Sesión de masaje ( Primera parte )
Una tarde cualquiera de trabajo, rendida de dar masajes y que nadie me los dé a mi, son las siete menos cinco, acabo la sesión con la profesora de primaria de unos sesenta años, y me dispongo a ver en la agenda a quien tengo que tratar ahora, y veo escrito "Fabian", no lo conocía , era nuevo, y conforme lo estoy pensando, llaman a la puerta. Voy a abrir la puerta, y al hacerlo me encuentro a un hombre joven, alto, con un cuerpo atlético, belleza rasgada, y una mirada seductora. Lo saludo, nos presentamos, y le invito a que pase a la consulta.
Me explica que le pasa, es Argentino, está en España por viaje de negocios, lleva toda la semana en un congreso y está agotado..hago el historial pertinente y le pido que se desnude. Estos son los típicos casos en los que de estudiante te planteas, ¿qué pasaría si te encuentras en tu consulta alguien que te atraiga? ¿qué debes hacer? con su correspondiente respuesta del profesor, absurda, de no, eso no te puede pasar tú eres una profesional, y no veras un cuerpo bonito, excitante.. si no el material de trabajo que tienes que tratar.

Y como era de suponer, no lo vi como tal... de primeras evité mirar, para directamente no enrrojecerme, detalle obvio de vergüenza, y sin que se me notara mucho le pedí que se tumbara, y así lo hizo, boca abajo. Para más inri, quería un masaje completo, así que su desnudo tenía que ser integral. Le unté con aceite aromático, empecé por masajear su cuello y espalda, tenía los músculos perfectamente definidos, un ejemplar único para el estudio de la anatomía humana. Pasé a los brazos, a continuación me dirigí a sus pies, subiendo por sus fornidas piernas , muslos, hasta llegar a sus glúteos,y... qué culo!! puffffffffff carnoso como una fresa jugosa, suave como el de un bebé, firme y lo justamente duro. Ahí fue cuando mi cuerpo no pudo contenerse más , y empecé a calentarme, lo amasaba fuertemente , alternando con suaves caricias para saborear más el tacto de su piel, y mientras, entre sus nalgas asomaba su enorme miembro, que para mi parecer y agrado instintivo, no estaba nada relajado.

Su magnífico culo era lo último que tenia que masajear boca abajo, así que le pedí amablemente que se diera la vuelta, pero mi misma voz me delató, porque no pude evitar que el calor y la revolución hormonal que tenía interiormente se contuvieran más...
Él se dio la vuelta , primero de espaldas a mi, mientras yo esperaba con una toalla para taparle sus partes, como siempre se hace, después se giró del todo y ¿qué me encontré? pues... que estaba en lo cierto, estaba totalmente empalmado. Yo ruborizada y excitadísima a la vez, por acto reflejo fui a taparlo con la toalla, pero él, conforme se la intentaba poner me agarro las manos y me las apretó contra su miembro. En ese preciso instante, se me vino a la cabeza que era mi trabajo, que era un hombre que no conocía, con el que prácticamente no había dirigido ni cuatro frases... pero mis manos, independientes a mi mente, no podían dejar de tocarlo........................

................................................................CONTINUARÁ






lennysuperstar dijo
Uhmmm, ¿qué tendran tus manos para provocar esas reacciones? Estoy deseando leer la continuación. Eso de las erecciones espontáneas cuando estás delante de una masajista me da un pánico... menuda vergüenza (esto es, presumiendo que la masajista no sea tan comprensiva como, intuyo, fuiste tú con este amable chico...)
besos
23 Marzo 2007 | 01:05 AM