Son pequeñas dosis de plenitud sensorial, llego a lo más alto, vuelo, floto, disfruto al máximo, exprimo el momento.
El mundo se ha parado, solo giro yo sobre mi misma.
Canto, bailo, salto, siento, lloro, río, soy pura sensación y emoción.
"¡Cálmate!, ¡para!, ¡serénate!"
Cierro los ojos, y siento mi cuerpo ir al ritmo de las teclas del piano. Esta vez no sé si estoy plenamente feliz, o en cambio sumergida en un profundo mar de tristeza.
La boca hecha agua, y las manos ardiendo. Ansían tocarte, pero no puedo, no llego, estas lejos... lo tengo todo menos lo que realmente me apetece,
a ti.

Escuchando: "Rue des cascades" de Yann Tierssen:
http://www.youtube.com/watch?v=o8lPEgqE16o&mode=related&search=